mas donde faltan piernas sobran brazos

y el fuerte corazón que le quedara;

hasta que otra pelota dió en los lazos

con que el alma en el cuerpo se enlazara:

de la prisión mortal voló a la hora

al cielo do se halla vencedora.

»Vete, alma, en paz, de guerra tan sangrienta,

en la cual mereciste paz serena;

que al cuerpo, que en pedazos se presenta

quien lo engendró venganza ya le ordena: