si el pecho, o de celoso, o de modesto,

o de usado a crueldad terrible y dura,

con los suyos la ira no refrena,

a blanca fama negra mancha ordena.

A Apeles vió Alejandro enamorado

de su Campaspe, y dársela consiente,

no siendo su soldado exprimentado

en algún duro cerco, o guerra urgente.

Sintió Ciro que andaba ya abrasado

Araspas de Pantea en fuego ardiente,