que él en guarda tomó, con fe y promesa
de nunca en esta presa hacer presa.
Mas viendo el claro persa que, vencido
era de amor, que no tiene defensa,
la culpa le perdona, y fué servido
de él en un grave caso en recompensa.
Por fuerza de Judita fué marido
el fuerte Baldovino, mas dispensa
con él Carlos y dale empresas grandes,
que viva y poblador quede de Flandes.