Prosiguiendo la ninfa el dulce canto,

de Suárez canta «cómo las banderas

desplegaría con temor y espanto

por las rojas arábicas riberas:

Medina abominable teme tanto

cuanto Meca, y Gidá, con las postreras

playas de Abasia: Bárbora se exime

del mal, de que el imperio Zeila gime.

»La noble isla también de Taprobana,

por el antiguo nombre tan famosa,