en son de paz el moro le envía guerra,

porque el falso piloto ha prometido,

cuyo pecho el forjado engaño encierra,

para darnos la muerte lo enviaba

como en señal que paces procuraba.

El capitán, que ve cuánto conviene

proseguir el camino comenzado,

que tiempo bueno y viento blando tiene

para buscar el Indo deseado,

el piloto recibe que le viene