»Ves aquí la gran máquina del mundo,
etérea, elemental, que fabricada
así fué del saber alto y profundo
que es sin principio y meta limitada:
quien cerca alrededor este rotundo
Globo y su superficie tan limada,
es Dios; mas quién sea Dios nadie lo entiende,
que a tanto nuestro ingenio no se extiende.
»Este orbe que primero va cercando
los otros más pequeños que contiene,