pues los buenos nos guían, favorecen,

los malos cuanto pueden nos empecen.

»Quiera aquí la pintura que varía,

ahora dando gusto, ahora enseñando,

darles nombres que ya la poesía

a sus dioses los diera fabulando:

los ángeles de la alta jerarquía

dioses el sacro verso está llamando,

ni niega que este nombre preeminente

a los malos se da, mas falsamente.