tráelo donde se haga un sacro templo
que quede a los futuros por ejemplo.
»Sabía bien que si con fe formada
mandase a un hombre sordo que se mueva,
tiene de obedecer la voz sagrada,
que así lo enseñó Cristo y él lo prueba:
la gente queda de esto alborotada:
los bramines, que ven ser cosa nueva,
viendo aquestos milagros tan patentes,
han miedo de quedar menos potentes.