para otra tierra y mar que queda donde

Austro con alas frías nos la esconde.

»Hasta aquí, Portugueses, concedido

os ha sido saber los fuertes hechos

que por el mar que ya dejáis sabido

han de hacer varones de altos pechos:

ahora, pues habéis acometido

trabajos por quien gracias y provechos

os darán estas ninfas tan hermosas

que coronas os tejen tan gloriosas,