»podeisvos embarcar, que tenéis viento
y mar bonanza, a vuestra patria amada.»
Esto dicho, hicieron movimiento,
al punto, de la isla Enamorada:
llevan de ella refrescos y alimento,
llevan la compañía deseada
de ninfas, que tendrán eternamente,
por más tiempo que el Sol será luciente.
Así fueron cortando el mar sereno
con viento siempre manso, nunca airado,