el favor con que el ánimo sostengo
no me lo da la patria, que metida
está en grande codicia y vil dureza
de una austera, mortal, zafia tristeza.
Y no sé por qué influjo o qué destino
no tienen un orgullo y gallardía
que los pechos levanta de contino
a buscar en trabajos alegría;
pues, rey que por consejo alto, divino
la gente gobernáis que el Luso cría,