Por serviros a todo aparejados,

lejos de vos, a vos son obedientes:

en cumplir son, señor, vuestros mandados,

sobre cuantos se hallan, diligentes;

y con saber que son de vos mirados,

demonios infernales, brutas gentes,

rendirán con esfuerzo esclarecido,

que vencedor os deje, no vencido.

Favorézcalos luego vuestra alteza

mostrándoles humana esa presencia: