Fases de la vida de la mujer
La maternidad
Conoscí yo en aqueste reino una señora, que es muerta, ó por mejor decir, que vive en el cielo, que del caballo troyano que dicen, no salieron tantos hombres valerosos, como de su casa sirvientas suyas doncellas y otras mujeres remediadas y honradas. Á la cual, como le acontesciese echar de su casa, por razón de un desconcierto, á una criada suya no tan bien remediada como las demás, la oí decir muchas veces que no se podía consolar cuando pensaba que de las personas que Dios le había dado, que así lo decía, había salido una de su casa con desgracia y poco remedio. Y yo sé que en esta bondad gastaba muy grandes sumas, y que haciendo estos gastos y otros de semejantes virtudes, no sólo conservó y sustentó los mayorazgos de sus hijos, que estaban en su tutoría, y les venían de muchos abuelos de antigua nobleza, sino que también los acrescentó é ilustró con nuevos y ricos vínculos; y así era bendita de todos. Deben, pues, amar esta bendición las mujeres de honra, y si quieren ellas ser estimadas y amadas, aqueste es camino muy cierto. Y no quiero decir que todo ha de ser blandura y regalo; que bien vemos que la buena orden pide algunas veces severidad; mas, porque lo ordinario es pecar los amos en esto, que es ser descuidados en lo que toca al buen tratamiento de los que los sirven, por eso hablamos dello, y no hablamos de cómo los han de ocupar, de que ellos se tienen cuidado. Síguese:
XII
DE CÓMO EL TRAJE Y MANERA DE VESTIR DE LA PERFECTA CASADA HA DE SER CONFORME Á LO QUE PIDE LA HONESTIDAD Y LA RAZÓN. AFÉASE EL USO DE LOS AFEITES, Y CONDÉNANSE LAS GALAS Y ATAVÍOS, NO SÓLO CON RAZONES TOMADAS DE LA MISMA NATURALEZA DE LAS COSAS, SINO TAMBIÉN CON DICHOS Y SENTENCIAS DE LOS PADRES DE LA IGLESIA Y AUTORIDADES DE LA SAGRADA ESCRITURA.
Hizo para sí aderezos de cama;
holanda y púrpura es su vestido.
PROVERBIOS