VESPERTINA

UN largo silencio en mi vida;
en el alma un obscuro pesar.
—¡Y la tarde en zafir encendida!
¡Y la tierra sensual y florida!
¡Y amoroso el arrullo del mar!

Un recuerdo que en mí desfallece.
Un afán que los ojos cerró.
—¡Y la luz de este ocaso que ofrece
un camino al ensueño y parece
ave azul que las alas abrió!

Ansiedad, como en noches de infancia,
de dormir sin dolor ni placer...
—¡Y una dulce canción que, a distancia,
va esparciendo, como una fragancia,
una trémula voz de mujer!...

Fuenterrabía, Septiembre 1918.

CUADRO DE GÉNERO
INTERIOR