La fortuna que pasamos,
Pasarémos en no veros;
Que si dulce lo gustamos,
Muy amargo lo esperamos
Lo que se pierde en perderos.
Dixo el Duque: Don Luis Milan, bien habeis mostrado que no son farsas las que vos haceis, pues de vuestras burlas se pueden sacar avisadas véras, y de las véras avisadas burlas, como mostraron: Los comendadores, por mi mal os vi; que esto puede cantar Juan Fernandez, vuestro competidor, pues los vió, para tener envidia de vos, por habellos hecho tan cortesanos en las burlas como en las véras.
Dixo don Luis Milan: Si las de vuestra excelencia no fuesen burlas para favorecer, creeria que son véras para burlar, que de reyes es burlando hacer mercedes, como oirán en este cuento: Nuestro valenciano Penarroja, comendador de Christus, viviendo con el rey Manuel de Portugal, fuéle á demandar casamiento, y díxole: Decey, Comendador, ¿habeis casado por trato ó por amores? y respondióle: No, señor, sino por trato; y el Rey le dixo: ¿He vídevos ella? Quiso decir con esta burla, que si le habia visto ella ántes de casar, siendo tan feo, nunca le tomára por marido, y si habia casado por amores, creyéralo, pues no hay amor feo; y despues de haber burlado con él, le dió más de lo que demandó; que burlas de reyes mercedes son.
Dixo Joan Fernandez: Don Luis Milan, las burlas de su excelencia lo han sido para mí, y no para vos, pues me ha dicho que vi los Comendadores de vuestra farsa por mi mal, para tener envidia de vos; y téngola, pues habeis sabido hacer lo que os diré con este romance:
Más pesar he de vos, Conde,
Pues no sois de envidiar
En armar las cortesanas
Damas para farsear.
Dixo don Luis Milan: Juan Fernandez, lo que yo hice de burlas vos lo haceis de véras, como en este contra romance al vuestro oiréis:
Siempre os vi, señor don Juan,
Armado de cortesanas
Contra damas muy galanas
Por ser muy bajo galan.
Dixo don Diego: No teneis razon, Joan Fernandez, de buscar tachas donde no las hay, que os tacharán; tachador real de córtes pareceis, ó coracero en poner tachas en la coraza de don Luis Milan, teniendo tan fuertes launas de respuestas, que no las pasarán vuestros hierros, que por ser de amores bajos, cuentos son para burlar.
Dixo don Francisco: Don Diego, bien habeis defendido á don Luis Milan, vuestro amigo, perro ropero me habeis parecido, de aquellos que les dicen, guarda la ropa, guarda la ropa.
Dixo la señora doña Beatriz de Osorio: Señora doña Mencía, donoso ha sido don Francisco, que á don Luis Milan ha hecho hacer risa de perro, y mereceria que se quedase con ella, pues los mofadores parece que regañan riendo quando quieren mofar.