JORNADA CUARTA.

Y DICE DON LUIS MILAN.

Señor Joan Fernandez, el Duque me ha enviado un paje para que vaya con la dama, que ayer llevé, y quiere que le traiga una montería que tengo hecha del Rey de Troya con sus damas y caballeros, y que tenga cuidado de haceros ir, porque no perdais el juego de falta: yo querria que viniésedes, para que si os tengo de ganar, no sea por la falta que vos haréis en faltarnos, porque no digan que si yo gané en la conversacion fué por vos no estar en ella; aunque más os conviene ir á vos que á mí, pues dirian las damas que no osais veros conmigo en el campo cerrado de la gala, que es en sarau, donde más se muestra quien es galan, pues el que no lo fuese en sala no lo será en calle, que por más que vaya bien vestido y encabalgado, no será sino don Juan Mula, ó don Pedro Caballo: y tomad el primer consejo del enemigo y venid, que yo me voy, y vos, paje, id á casa de don Diego y don Francisco y Joan Fernandez, que menester será, segun se ha ido enojado, para que no hagan falta, sino á todos les ganaré el juego.

Va el paje del Duque á casa de Joan Fernandez, y llama y respóndele una criada. Paje. ¿Quién está en su casa? ¿quién está en su casa?

Criada. El que no está en la ajena.

Paje. Mirad qué fria razon. Mas pensé que habia de estar en casa ajena el que está en la suya. ¿Quién está arriba? ¿quién está arriba?

Criada. El que no está abajo.

Paje. ¡Oh cuerpo de mí qué frialdad! Esta debe ser la que dicen mozuela de Caraza.