Dixo don Francisco: Si una dama me diese licencia, yo iria á probarme en ella, y si alcanzase la hermosura, no la querria, sino para matar de celos á un competidor mio, y la sabiduría para saber si una dama burla de mí ó no, en hacerme un higo debajo manga que me hace en verme, y la ventura para que fuese venturoso con ella, que siempre me desengaña en ponerme á la ventana una mona cuando le doy vueltas.

Dixo don Diego: Si no fuese que soy desdichado en aventuras, no tardaria de verme en ésta, que muy poco se aventura para lo que se gana; y si alcanzase la hermosura, la querria por no tener que agradecer mucho á mi dama, que los feos han de agradecer que los dejen servir, y á los hermosos se les ha de sufrir, pues hermoso alegre y feo entristecen; y si alcanzase sabiduría la emplearia para que nunca me acabasen de entender, que lo entendido desprecia el no saber que nada aprecia; y si alcanzase la ventura, no la querria sino para no tomar lo que se alcanza con ella, pues mucho mejor sabe lo que por merecer se posee, como dixo un criado favorecido en este cuento que oiréis: Un rey muy soberbio no queria hacer mercedes por merecer sino por ventura, pretendiendo que todo servicio se le debia de deuda debida, y queriendo usar desta mala plática, mandó henchir muchas arcas la metad de caras que hacian gestos para burlar, y las otras de mano de fe, que tienen solo un dedo alto, y los que habian de recibir las mercedes abrian las arcas, y el que abria arca que hacia gestos de burlar, decíale el Rey: Toma deso que tú me das, que la ventura le paga á quien de su señor se burla; y el que abria arca de fe el Rey le decia: Toma deso que tú me das, y hacíale mercedes. Y el criado favorecido no quiso abrir arca ninguna y dixo:

No quiero bien por ventura,
Sino por merecimiento,
Que no puede dar contento
Lo que se da por locura.

Dixo Joan Fernandez: Si mi mujer no quisiese ser el marido, ternía libertad de irme á probar en esta aventura, que tan hombre me hallo para pelear con hombres, como mujer para resistir á mi mujer, y si alcanzase la hermosura, no la querria sino para que una dama no dixese una mentira de celos, porque se ha dado á entender que ando tras de una camarera suya, y cuando paso por su puerta á hora de vueltas, arremete á su criada, y dándole pellizcos, le dice: Toma, porque te festeja don Feo, y su criada le dice: No es sino don Hermoso; No es sino feo; No es sino hermoso: alborotan toda la casa hasta que las departen; y si alcanzase la sabiduría no la emplearia sino para saber cuándo andan de véras ó de burlas los amores desta criada de la dama de los pellizcos, diciendo yo por un agujero que le hablo, decidme, por vuestra vida: ¿Andáis conmigo de burlas ó de véras? y respóndeme: Un dia de burlas y otro de véras, porque veais quién son mujeres; y si alcanzase la ventura, no la querria sino para ganar de venturoso lo que gano de porfiado, que diez años, los mejores de mi vida, me ha costado una moza aragonesa, y díceme cuando conmigo se enoja: Andad para porfiado. Yo le digo: No soy sino venturoso en haberos alcanzado; y ella me dice: No sois sino porfioso, que nunca me fuistes agradoso. Yo dígole: Andad para moza; y ella me dice: Andad para viejo. Yo le digo: Troquemos si pensais que os he enojado; y respóndeme: Ya he trocado, que bien troca quien mejora.

Dixo don Luis Milan: Yo me he de ver en esta aventura y si alcanzase la hermosura, no la querria sino para hacer celoso á Joan Fernandez, con nuestra competencia, porque va diciendo que nuestra dama le dice que me gana de gentil-hombre lo que yo le gano de más valido entre damas, y él me gana de jugador de pelota á largas, lo que yo le gano á la cuerda, y él me gana á la jineta lo que yo le gano á la brida, pues no me voy tanto della como él; y si alcanzase la sabiduría no la emplearia sino para saber qué le pasa por la cabeza á Joan Fernandez cuando vuelve los ojos en blanco y mira al cielo, y dice, tan blanco el ojo, que yo creeria que alguna moza se le ha ido de las redes quando retiga los ojos, y si alcanzase la ventura, no la querria sino para ganalla donde Juan Fernandez la pierde, y perdella donde él la gana;

Que segun dicen las gentes,
Entre damas siempre pierde,
Y con mozas siempre gana.

Dixo el Duque: Horas dan, ya debe ser muy tarde, aunque no les querria dejar ir sin una condicion que nos veamos mañana, á la hora misma, así como estamos, que mucho querria más largamente platicásemos de la córte del rey Priamo de Troya, desde el principio de este reino hasta su malaventurado fin. Y sea sin falta, porque si Joan Fernandez la hace, don Luis Milan le ganará quince y treinta, con la ventaja que mostraria tenelle ganándole á este juego.

Aquí se acaba la tercera jornada.