Un griego le contrahizo
Aquel dia en pelear,
Ajaz Thalomon sin par,
Por que vió,
Desde el puerto Tenedo,
Los griegos en perdicion,
Y salió como un leon
En sólo ver
Que Héctor pudiera vencer
Sólo á la griega armada,
Fuese contra aquella espada
Hectorea,
Que tanto nombrada está
Del gran Héctor invencible,
Con denuedo muy terrible
Y gran osar.
Que al Héctor hizo hablar,
De sus fuerzas espantado:
¡Oh caballero esforzado!
Yo te ruego,
Pues eres valiente griego,
Que te conozca por nombre,
Pues te conozco por hombre
En tu persona.
Hijo soy de Exiona,
Yo soy Ajaz Thalomon.
Esto fué la perdicion
De troyanos,
Que Héctor retiró sus manos,
Este dia de los griegos,
Que Ajaz Thalomon, á ruegos,
Lo alcanzó.
Por lo cual desembarcó
El armada griega en paz,
Por amor del fuerte Ajaz,
Su primo hermano.
Héctor, el valor troyano,
De oro y verde ha salido
Muy broslado su vestido
De hazañas.