Su Corebbo la seguia
Con tan acatado amor,
Cuanto fué gran servidor
De Casandra.
Sacó d’una Salamandra
Un vestir todo broslado,
D’un raso fino encamado;
Iba tal,
Como aquel que va en su mal,
Vivo en pena como el ciego,
Pues viviendo en su gran fuego
D’amador,
Trasportado todo amor,
Tal cual veis siempre se vió
Salamandra, que vivió
En la llama
Desta tan hermosa dama,
Como muestra su invincion.
No salió con su intincion
El desdichado,
Porque no se vió casado
Con Casandra, su señora,
D’él en todo matadora,
Pues murió,
Cuando sólo acometió
A los griegos que llevaban
Su Casandra, que apartaban
De Troyanos.
Por decilles los humanos
Casos que eran por venir,
Corebbo paró en morir,
De tal suerte,
Que su vida está en su muerte,
Siguiendo su suerte mala;
Los dos van la mesma gala
Este dia
Lealtad y cortesía
Eran sus guardadores,
Pues fiaban sus amores
Sólo dellos.