Respondió el canónigo Ester: Senyora, tos temps me posa vostra altesa á les banyes dels bous pera que burlen de la mia gepa. Doneli quitasio, puix li han posat nom, la gepa Stera mana festes. Yo iré ab la ballesta parada, puix no faltarán á la mia gepa aljaba, virots quem tirarán pera tornarlos á tirar.
Dixó el Duque: Paje de mal recaudo, irás de mi parte á don Luis Milan, y á Juan Fernandez, y á don Diego, y á don Francisco, á decilles lo mismo que la Reina, mi señora, envia á decir á las damas, y en cuanto has de hacer ten buen seso.
Respondió el Paje: Señor, lo uno hará, mas el otro, que es tener buen seso, no sé si podré yendo en compañía del canónigo Ester, que para defender su giba, manos y lengua sería menester.
Dixo el Canónigo: ¿Com se pot comportar asó, que la Reina vulla fer corro de bous tot l’any ab mí, enviantme á convidar dames, que par que sia andador de festes, y ara, per millor adobaro, lo Duch, mon senyor, fa venir en ma companyía aquest tava del patje, que tos temps me va picant en la gepa, quem fa rabejar com á macho de lloguer? Renegau de senyors que pera riure donen ocasió ques riguen de sos criats.
El paje le respondió: Vamos, señor Canónigo, y, aunque me ha dicho que soy tavano de su giba, yo le prometo de no picar esta jornada en ella, sino cuanto podré para defendella, y por señal que lo haré, quiero cantar, para daros placer, esta cancion catalana:
Bella, de vos so enamoros,
Gibeta mia,
Tos temps sospir pensant en vos
La nit y’l dia.
Dixo el Canónigo: Puix tú has cantat pera mí, yo vull cantar pera tú.
Tot lo mon me stá mirant
Com si fos una donsella,
Si bem veu anar galant,
Lladre so per maravella.
El paje le dixo: ¿Qué es eso, Canónigo? ¿ladron me dices? Para ésta, que yo lo diga á nuestro obispo de Fez que os excomulgue y no os absuelva hasta que me hayais restituido la fama, irregular, tartuga de mujeres, que por vuestro vecindado siempre les andais en torno de las haldas con una guitarra tañendo y cantando este cantar:
Comed de mi tartugado,
La de lo verdugado.