Nunca vi mayor engaño,
Vos mirais con tal antojo,
Veis un no sé qué en mi ojo,
Y no veis vuestro mal año.
Preg.
La mano os daré de grado,
Si vos no le dais del pié,
Que de porfiar gané,
Más que no de porfiado.
Resp.
Yo no quiero vuestra mano,
Ántes y’os daré la mia,
Que en tomarla perdería
La que yo gané de mano.
Preg.
En paz debemos quedar,
Y en amores en abierto,
De los motes quedo muerto,
Pero no del motejar.
Resp.
De la paz yo no me esquivo,
Sea como vos mandais,
Cuando más muerto quedais,
Dais á entender que sois vivo.
Dixo don Luis Milan: Don Francisco, don Francisco, ¡quién no te las entendiese! Mostrastes querer departir, y daréis más que partir; habeis sacado los motes de los más galanes cortesanos que en el mundo fueron, ¿y quereis con tizones matar tizones, y con carne departir carne y perro? Vos no buscastes sino guerra; que envidiosos no sufren á mayores, que por no mostrar que lo fueron don Antonio de Velasco y don Joan de Mendoza, se matarán á motes don Diego y Joan Fernandez.