Gustar y oler reviven más contentos,
Pues cobra más del que perdió el cobrado,
Vive el oir oyendo buena boca.
SONETOS. 5. 6.
Yo sentí en veros el mal no temido,
Por lo que dicen del mal de terciana
Nunca fué visto, se toca campana,
Tangan á muertos, que siempre lo he sido.
Malenconía de verme en olvido
En las entrañas de vuestra desgana,
Causaron en mí la vida malsana,
Que vivo por vos, y nunca he vivido.
Terciana d’amor es mucho más fuerte,
De frio mayor y más callentura,
Que mis contrarios de vos y mí vienen.
D’estar fria vos mi frio es de muerte,
De yo no lo estar la vida me tura,
Que mal qu’es por bien extremos sostienen.
Señala las horas el Norte su estrella,
Que Norte del cielo d’amor sois, señora,
Mas nunca señala vengais en buen hora,
Quien horas amuestra de muerte por vella.
Es muy mal agüero miralla y perdella,
Su cara me dice que vaya en malhora,
La mala ventura muestra do mora,
Que vista señala lo qu’es de creella.
Es como quien pierde, quien ha de perderos
El mar que navega de vuestra belleza,
Qu’el Norte su estrella do pierde la cobra.
Pues va navegando por no meresceros
Por Indias crueles de vuestra crueza,
Que todo bien falta do mucho mal sobra.