Dixo don Luis Milan: Tan buena me ha sabido la glosa, que por oir otra diré luégo este otro

SONETO. 4. 7.

Seguir á quien ningun respeto tiene
Sino mandar y nunca ser mandado,
Es de cruel que manda su criado,
Y d’este mal alguna merced viene.

Mas yo de vos, por más y más que pene,
Por bien servir no soy galardonado,
Mas de tener por vos ser muy honrado,
Que mal qu’es bien en honra nos sostiene.

Contento estoy d’estar en vuestro puesto,
Vos no debeis del mio estar contenta,
Pues nunca estais en puesto de mi juego.

Parésceme juego de cañas esto;
Tirámosnos las cañas d’esta cuenta,
Yo juego bien, y vos haceis mal juego.

Dixo Joan Fernandez: Adargaos, don Diego, que vos recebiréis. Bien se os acuerda que una vieja de sesenta años se os hacia moza de afeites y mechuelas de cabellos rubios, dándole á entender que la servíades: Que la natural cordura en ningun tiempo asegura; y vos íbades tras una sobrina suya secretamente, y cuando ella se dió cata del engaño, matábala á pellizcos, diciendo: Toma, porque te festeja don Diego el desbocado, que á tu puesto se es pasado; y la sobrina, pellizcada por vos, en una fiesta os dixo:

No me sirvais, caballero,
Ios con Dios,
Que pellizcada voy por vos.

Dixo don Luis Milan: Si Martina bailó, tómese lo que ganó; porque baile otra Marina, quiero decir otro

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