Espejo sois d’amor desamorado
Para quien es á vos muy enojoso,
Mírase en vos, y no se ve hermoso,

Que feo está un rostro desdeñado.
Y el que será muy hecho á vuestro grado
Parecerá Narciso glorioso,
Que gentil es un feo venturoso,
Y no es gentil quien es desventurado.

Tal os miré, cual quedo por memoria,
Un Lucifer muy desfavorecido,
Vos un Luzbel de muy gran hermosura.

soy Luzmal, caido de la gloria,
Pues deseé ser yo con vos unido,
Que pena da lo que se desmesura.

Dixo don Diego: Juan Fernandez, este soneto os va cantando: Joan, arte, Joan, arte,

Buen caballero probado,
Acordarte se debria
D’aquel buen tiempo pasado.

De lo que pasó por vos, que diciendo muchas veces: Espejo mio, espejo mio, á una cara de luna de fuego que vos servíades, que pensando que la motejábades, se enfadó tanto desta frialdad que os dixo: No me lo digais más, que me enojais; y estando un dia enrubiándose los cabellos en su terrado, y vos escondido en un gallinero de su casa, hecistes el gallo porque se volviese á miraros, y en veros le dixistes: Espejo mio, y ella os le tiró á la cara diciendo: A quien no pensando enoja, volvelle la hoja. Pues tan bien me pagan, hé aquí un otro

SONETO. 4. 7.

Nunca pensé que mal por bien viniese,
Y mal por bien por vos me ha venido,
Vínome: el mal, y todo m’ha tollido,
Que mal frances pensé luégo que fuese.

Yo le rogué su nombre me dixese,
Y díxome: yo soy nombrado olvido,
Vengo á matar á quien bien ha servido,
Que el dios d’amor mandó que yo lo hiciese.