Gilot: Canonge, armeuvos los dos contra ell, posauvos de espatles, y servirnos ha per rodella la vostra gepa á vos y á mí, y yo tirarvos he per lleu, y restarme ab la gepa enrodellat, y ab les vostres lleuhades farem un corro de bous, y lo bou será Malfarás, patge del mal recaudo.
Molina: Señor Duque, grandes humores se son movidos aquí con mi venida; vuestra excelencia calle y mire, y póngase en talanquera porque no le dé algun liviano d’estos que Gilot quiere tirar al canonge Ester.
Canonge: Bachiller Cigala, rebeume está lleuhada.
Molina: ¿Qué bellaquería es ésta? ¿Al bachiller Molina se habia de hacer este desacato, tirarme un liviano de véras?
Gilot: Canonge, molt me pesa del que habeu fet, baix sou anat un poch.
Molina: ¿Qué te parece, Gilot, cuán bajo ha ido?
Gilot: Senyor bachiller, es anat tan baix que á mim pesa, que si ell me creguera, vosa merced en les galtes la rebera.
Molina: Cuán cierto está, que palabra á dos sentimientos en boca de bellaco ha de parar en ser bellaca. Yo pensé que Gilot decia á mosen Ester que habia hecho gran bajedad en tirar buetago á tal hombre como yo, que pienso que en mi cuerpo no le tengo, por no quererme dar naturaleza cosa tan baja. Y no lo dixo el bellaco sino porque habia hecho el golpe bajo, pues no me habia dado en el rostro como él quisiera. Yo quiero responder á este botegazo lo que respondió el duque de Cardona pasado, que entrando por un corro de toros, que por él se hacia en Valencia, vino un buetago volando de los que suelen volar en tales fiestas valencianas, y dióle en el rostro, y dixo: Per altri me ha pres lo lleu. Así puedo yo decir; lo que más d’esto siento es que su excelencia se haya reido de lo que habia de castigar por holgarse más con Gilot que conmigo, por parecelle mejor sus letras que las mias, y á esto respondo con este cuento que diré: Un señor de Italia de casa de Colunna holgábase mucho de tener truhanes y locos en su casa, y tenía uno como Gilot muy desvergonzado y atrevido, y reprendiéndole un filósofo por ver que todo era de locos y muy poco de sabios, trabajó mucho de tener en su servicio al Dante; y por no ser este Colunnes dantista, sino truhanista, el truhan era muy favorescido y el Dante muy olvidado, y estando muy arrinconado y siempre mudo al rincon de una sala donde aquel dia se hacia gran fiesta, el truhan diciendo y haciendo muchas locuras para hacer reir, traia una ropa muy rica á cuestas que su señor le habia dado, y pasando por donde estaba el Dante, díxole burlando dél: Qui sa far el bufone e rico garzone. Respondióle el Dante: Quando io troverò un signore simile à me, como tu hai trovato simile à te, sarò rico.
Gilot: Senior Duch, bona lans ha pegada aquest Bachiller Cigala.
Duque: Gilot, á tí te lo pegó, que á mí poco me tocó, que por divertir locos se pueden sufrir, qu’es muy grande enfermedad estar siempre en gravedad; si no, dígalo Molina cuando muere su harina; a donaires y razones mostrando por los mesones las medallas que ha llevado; y en habelles acabado de preicar, él se convida á cenar con el más embaucado, y queda bien aposentado de mesa y cama. En cada lugar ó villa hasta llegar á Castilla. Y es muy gran sabiduría la buena truhanería; pues mejora al decidor, y da placer al señor, si no queda por refran que el señor es el truhan, y el truhan es el señor.