Molina. Señor mastre Zapater, ya sé por quién preguntais; vos habeis calzado, como á buen zapatero, á un pié que sabeis de qué coxquea; y oya un cuento de un muy notable príncipe que jamas se dejó mandar de manera que pareciese ser mandado. Julio César, como nació para príncipe, siempre lo fué, y rogándole los senadores y cónsules de Roma muy mucho que cobrase á su mujer, que él habia repudiado, diciéndole que le hacia gran sinrazon por no parescer en ella causa alguna para ser repudiada y dejada d’él. Respondió Julio César: Quien no calza el zapato no sabe dónde le duele, yo que lo calzo sé dónde me toca.

Gilot. Trompetes y clarins sent, la máscara deu venir, yo vull anar á la finestra per veure si venen. Senyor Duch, cert es la máscara espant posa de veurela; tots venen armats, y son tan grans, que par que fien pagans.

El Duque. Calla, Gilot, que más dices de lo que piensas, y estemos atentos y gocemos de las invinciones y motes, y del combatir, que será cosa de ver.

Malfarás. Porque vuestra excellencia mejor goce de ver las invinciones que traen los de la máscara, está ordenado que al pasar cada uno d’ellos l’estará delante hasta que señale que pase; yo voy á guiallos, que cerca están. Señor, este que delante está vuestra excellencia es el rey Priamo de Troya. Mire qué lindas armas doradas trae, con el juego del ajedres de diamantes y rubis, que por invincion sobre ellas lleva, y el mote en la celada que dice: Yo di el jaque, y fortuna me dió el mate.

Pues mire vuestra excelencia este otro que viene, que ya delante tiene. El muy valeroso y nombrado Héctor troyano, que lindas armas verdes que trae, cubiertas de hiedra de esmeraldas, qu’es es el árbol que más tura, y jamas pierde la hoja si no le roe gusano. Y el mote dice: Mi hiedra no morirá, que en su muerte vivirá.

Y este que agora viene, que ya delante su excelencia está, si le viese desarmado diria por su hermosura lo que yo diré: Este es Páris Alexandre el troyano, que juzgó las res deesas y robó á la reina Elena, y porque él fué más robado de su gran hermosura, mire cómo la trae retratada sobre sus armas, que tan hermosas son por ella como desdichadas por él. Y el mote decia: Retrato de la hermosura y desventura.

Y este otro que delante tiene, es el fuerte Trohilo, troyano, hermano del gran Héctor, á quien él paresció tanto en las armas, que por esto las ha sacado verdes como las d’él, con muchas manos de oro de martillo sobre ellas. Y el mote dice: Poco valen muchas manos contra casos inhumanos.

Y este postrero del puesto de los troyanos, que aquí está, es Enéas, troyano, sobrino del rey Priamo. Mire cuán bien proporcionado y grande era, y qué bien invincionadas armas que trae, llenas de medallas de emperadores romanos que representan los que d’él vinieron. Y el mote dice: Al que guia la ventura en peligros asegura.

Tras estos verná el puesto de los griegos, ya entran. Mire vuestra excelencia este primero que viene, que ya delante tiene, cómo muestra su presencia que es Agamenon, griego, rey de Micena, capitan de todo el exército de los griegos contra los troyanos, en la guerra de Troya. ¡Oh, cuán espantosas armas trae! de color de fuego y sangre son. Y el mote dice: Do no es bien que valga ruego, á sangre y fuego.