Héctor, príncipe troyano,
¿Quién terná sabiduría,
Que no falten las palabras
Cantando tu valentía?

La mujer del griego Ulixes
A su marido escribia
Que por Grecia el nombre de Héctor
Muy gran espanto ponia.

Y ella, cuando le nombraban,
Su rostro el color perdia,
Temiendo que su marido
A sus manos moriria.

Fué de griegos tan temido,
Que nadi se le atrevia
A esperalle uno á uno,
Sino con gran compañía.

Los griegos por temor dél
Dejáran su guerrería,
Sino que Eritrea dixo
Que Troya se perderia.

El más fuerte de los griegos
A la fin desflaquecia,
Que tu muy gran fortaleza
A todos siempre vencia.

Llegó el dia de tu muerte,
Que fortuna lo queria,
Achíles y la traicion
Se juntaron aquel dia.

No te vino cara á cara
Porque mucho la temia,
Que si por traicion no fuera
Nadi matar te podia.

De Páris Alexandre, troyano, es este otro

ROMANCE.