ROMANCE.

¡Oh buen Priamo troyano,
Rey de los fuertes troyanos,
Héctor muestra y sus hermanos,
Tales hijos de tal padre.

Tu mujer, y d’ellos madre,
Se volvió perra ladrando,
La noche que vió quemando
Troya con todo tu estado.

Cuando te vió degollado
De manos de Pirro el griego,
Que bien era griego fuego,
Pues con agua más ardia.

Lágrimas todo lo vía
De tus hijas y troyanas,
¡Oh entrañas inhumanas
De Pirro, perro cruel!

Llevarate en Grecia con él
Para más honrado ser,
Que no triunfa el vencer,
Vencido de crueldad.

Reinó tu prosperidad
Cincuenta dos años vida,
Hasta ser Troya perdida
Con tu corona real.

De dolor que das señal,
Que no hay persona alguna,
Que no llore tu fortuna,
Y á tu Héctor sin igual.

Del gran Héctor, troyano, es este otro

ROMANCE.