Entre tanto fuego y sangre,
De Héctor fuí aconsejado,
Que volvió del otro mundo,
De los dioses enviado.

Díxome, véte, Enéas,
A buscar nuevo reinado;
Lleva los dioses de Troya,
Que por esto te han guardado.

Lleva tu padre y tu hijo,
Y entra en mar aconsolado,
Que los dioses te dirán
Que serás bien fortunado.

Que si el cielo no quisiera
Derribar á nuestro estado,
A traicion no me matára
Achíles falsificado,

Por la muerte de Patroclo,
Su amigo muy amado,
Que maté delante Troya
Con las armas d’él armado.

Pensando que fuese Achíles,
Derribéle del caballo,
Y cortéle la cabeza
Y enviéle muy honrado.

Lo que yo no fuí de griegos,
Que muerto fuí deshonrado,
Fuera los muros de Troya
Siete veces arrastrado.

Abracémonos, Enéas,
En lugar tan desdichado,
Donde yo perdí mi reino,
Y tú te vas desterrado.

Del rey Agamenon, griego, capitan de todos los griegos, es este otro

ROMANCE.