Respondió don Luis Vique, su marido:
Quien de vos se vió mochuelo,
¿Cómo puede ser mozero?
Dixo doña Castellana Belvis:
Como gavilan en mano,
Tan leal fué mi mochuelo.
Que jamas le vi mozero.
Dixo don Pedro Mascó, su marido: Señora mujer, quien no asegura no prende.
La señora doña Ana Mercader dixo:
Claro se deja entender,
Que no fiemos de maridos
Que aseguran por prender.
Respondió don Miguel Fernandez, su marido:
No me entiendo yo en esto,
Que jamas os fuí travieso.