Y en ser todos delante las damas, don Diego tomó de la mano á don Luis Milan, diciendo:
Señoras, hé aquí á Orfeo
Que yo le querria más feo.
Dixo la señora doña Leonor Gualvez: Señor don Diego:
Nunca os vi tener temor
Á ningun competidor,
Y agora veo
Que Narciso teme á Orfeo.
Dixo don Luis Milan: Señora doña Leonor, con una glosa quiero responder á vuestra merced, que me mandó hacer una dama á este
MOTE.
Guárdeme Dios de mí.
GLOSA.
Si Narciso se ahogo
De sí mismo enamorado,
Tened de vos más cuidado,
Pues que ménos se perdió
En haber á vos cobrado.
Y pues más teneis razon
De la que tuvo de sí,
Traed con gran devocion
El mote por oracion,
Guárdeme Dios de mí.