Vuelve, vuelve, caballero,
No quieras desesperarte,
Que en tu amor tan verdadero
Siempre serás tú el primero,
Durandarte, Durandarte.
¿Cómo estás de tí tan fuera,
Que tán fuera estás de mí?
Ménos de tí conoscí
Que si no te conosciera.
No te venza la pasion,
Sino la de enamorado,
Y á mayor satisfacion
Prueba y tente á la razon,
Buen caballero probado.
No estés tanto sin acuerdo,
Pues tan acordado eras
Que en las burlas y las véras
Nadie se halló más cuerdo.
Para tu mortal dolor
Gran remedio te sería,
Que d’aquel tan gran favor
Aceptarte servidor,
Acordar se te debria.
Quien del tiempo se olvida
El tiempo se olvida dél,
Mucho es para sí cruel
Quien lo fué para su vida.
Tanto un tiempo te acordabas
Cuanto fuistes envidiado,
Y pues todo lo alegrabas,
Muestra ser lo que mostrabas.
D’aquel buen tiempo pasado.
No parece que pasaba
Cuando el tiempo entretenias,
Las tinieblas despedias
Y la noche se aclaraba.
Tus mayores devaneos
Eran en tí perficiones,
Pues que fueron tus arreos
Cuándo en justas y torneos,
Cuándo en galas y envinciones.
Nunca fué tal amador
En amar como tú fuiste.
Siempre alegre sobre triste
Por no descubrir favor.