Dama:

A mi Turco le ha ido
Como vos lo habeis gustado,
Que segun me ha tenido,
Tan mandado l’he tuvido,
Que jamas s’ha desmandado.

Caballero:

Yo tambien tengo un dolor;
Pues ser otra no podia,
Que favor al Turco haria,
Más de miedo que de amor.

Dama:

Eso no pudiera ser
Que de miedo yo le amase;
Que esperando su valer,
No tenía qué temer,
Que más no me asegurase.

Caballero:

Turcos requiebros dirian,
Turcos tan enamorados,

Dama:

No merecen ser burlados,
Pues que tanto nos querian.