Caballero:

Qué triunfo, qué victoria,
Toda de gloria tan llena,
Ganar damas para pena,
Que la pena toda es gloria.

Dama:

Caballero, bien mostrais
Cuánto en todo mereceis,
Pues que tanto nos honrais,
Que las penas que pasais
Por gran gloria las teneis.

Caballero:

Diga qué sintió, señora,
Ver á sus piés d’un reves,
Cuando el Turco vió á sus piés,
Siendo dél trïunfadora.

Dama:

Lo que yo podré decir,
Alabar, señor, á Cristo,
Que entre la muerte y vivir,
Vos me habeis hecho reir,
que en tal caso no s’ha visto.

Caballero:

Señora, bien es saber
Cóm’os fué de servidores,
Y á los turcos de favores,
Que otro no podia ser.