Respóndele su dama:

Si yo el Amazona soy,
Vos sois Héctor ciertamente,
Que si tal renombre os doy,
Es por lo que hecistes hoy
Contra un turco tan valiente.

Pelea otro Comendador, y dice:

Pues que cada cual venció
Á su turco con gran fama,
Turco, vuélveme mi dama,
Pues que para mí nasció;

Y sino, sé convidado,
Que si me acampares vivo,
Nunca serás libertado
Por haber tú cativado
Á quien me tiene cativo.

Cobra su dama, y dícele:

Mi señora, ya me veis,
Que vos misma os libertastes,
Vos sois la que peleastes,
Pues que todo lo venceis.

Respóndele su dama:

Caballero, no burlais
Mucho, gran verdad decis,
Que los que d’amor penais,
Fuerzas son con que matais
Las fuerzas con que moris.

Quedan vencidos los turcos y cativos, y requiébranse los Comendadores con sus damas.