Un kilo de tomates. Cien gramos de queso de Gruyère. Cien gramos de jamón. Un huevo. Cincuenta gramos de manteca de vaca.
Deben escogerse los tomates redondos y lisos. Se vacían por la parte del rabo dejándoles hueco suficiente para el relleno.
El jamón bien picado, con un poco de perejil, se mezcla con el queso y pan rallado, formando una masa con el huevo batido y un poco de manteca de vaca. Con esta mezcla, se rellenan los tomates que se colocan en una tartera chata, poniendo alrededor la manteca de vaca sobrante. Se asan al horno.
Coste aproximado, 1,50 pesetas.
Fritada de pollos
Seis pollos. Un kilo de tomates. Tres pimientos. Dos cebollas. Doscientos cincuenta gramos de aceite.
Después de bien limpios los pollos, se parten en cuatro pedazos. Se refríen muy bien en el aceite bien pasado y se colocan en una cacerola; en la misma grasa, se pone la cebolla picada tapándola para que se ablande y no tome color. En estando blanda, se saca á un plato y se fríen los pimientos por el mismo procedimiento, y cuando éstos están pasados, vuelve á ponerse la cebolla en la sartén, y se echa el tomate pelado y partido. Muévese á menudo y cuando ya frito queda en la grasa, se vierte todo sobre los pollos y añadiendo un cacillo ó dos de caldo, se hace hervir lentamente junto á la lumbre hasta que los pollos estén bien tiernos.
Si esta fritada se hace como debe hacerse, con pollos pequeños de los llamados tomateros, no necesita que se la eche caldo y sale más jugosa.
Pimientos rellenos