Se pelan las ciruelas y se les quitan los huesos, poniéndolas en un perol con el azúcar y se agitan constantemente con un cucharón de madera. Cuando á fuerza de hervir se ha hecho una pasta ligera, se ponen unas cucharas en un plato; si se pegan á éste, puede colarse la jalea á las cajas ó tarros, pero no deben taparse hasta que esté completamente fría.
Para tapar los tarros de dulce de cualquier clase que sea, se moja un redondel de papel blanco en ron ó aguardiente bueno y se coloca en la boca del tarro, cubriéndole con pergamino ó gamuza que se ata fuertemente.
Coste aproximado, 2,50 pesetas.
Dulce de higos
Tres kilos de higos. Dos kilos de azúcar molido. Tres limones.
Hay que preparar los higos, que deben ser verdes y duros, pinchándolos bastante con una aguja. Se tienen en agua cuarenta y ocho horas, y pasado este tiempo, se les da un hervor de quince minutos; se dejan enfriar y se aprietan para que escurran el agua.
Se hace el almíbar poniendo el azúcar, cuatro litros de agua y la cáscara de los limones. Cuando el almíbar empieza á espesar, se echa una clara de huevo batida y se revuelve bien; la basura del azúcar sube á la superficie, se saca con la espumadera y se cuela el almíbar á otra vasija, poniendo en ella los higos que se dejan hervir añadiéndoles el zumo de los limones, hasta que están transparentes.
Coste aproximado, 2,30 pesetas.