[489] Hoy diríamos es mesa, sin repetir el que de la línea anterior. De este que superfluo traté largamente en una nota del Quijote (I, 229, 16).
[490] Por eso se llamaron caballeros de la Tabla Redonda aquellos de que se acompañaba el rey Artús.
[491] Bien se echa de ver que el Cojuelo mostró a Rufina María la calle Mayor en una de las tardes que en Madrid llamaban de rua. Mesonero Romanos, en El Antiguo Madrid, tomo I, pág. 265, tratando de la estancia del Príncipe de Gales en la coronada Villa, cuando en 1623 vino a ofrecer su mano a doña María, hermana de Felipe IV, dice: «El domingo siguiente hubo rua o paseo por la calle Mayor, a que asistió gran concurso de príncipes y magnates en sus carrozas, y todas las hermosas de la Corte».
[492] Con tanto ojo, elíptico, por con tanto ojo abierto, frases que faltan en el Diccionario.
[493] Ocasionalmente ocurren aquí, como pocas páginas atrás (205, 23)[474], dos versos endecasílabos:
«... que con los malos términos se abrasa,
y con los agasajos se destempla!»
[494] Dice de dos yemas, como de los huevos nombrados así, bien que la litera, por lo común, tenía dos asientos. «Es—nota el Diccionario de autoridades—de la misma hechura que la silla de manos, algo más prolongada, y con dos assientos, aunque algunas veces no los tiene, y en su lugar se tienden colchones, y en este caso va recostado el que la ocupa. Llévanla dos machos, mulas o caballos, afianzadas las varas en dos grandes sillones.»
[495] Así en la edición príncipe, por Eliche.
[496] Alcañizas en la edición original, por Alcañices.
[497] Mejor sintaxis fuera ésta: y grande hombre de a caballo en entrambas sillas. Alude a las dos maneras de cabalgar: la brida y la jineta. Recuérdese lo dicho en nota de los preliminares (9, 6)[49].