la taimada Gallega,
más bellaca que tonta,
entró de casa en casa,
bribando la gallofa....»

[576] Como dice el Diccionario de autoridades, se llamaba particular «la comedia que se representa por los farsantes fuera del theatro público». Agustín de Rojas decía en El Viaje entretenido: «Hacen particulares a gallina asada, liebre cocida, cuatro reales en la bolsa, dos azumbres de vino en casa, y a doce reales una fiesta con otra». Y Quiñones de Benavente, en el Baile de los Zarrapastrones:

«BRAS. Prega a Dios que no seais Menga
con quien los poetas anden
de día con las comedias,
de noche en particulares

[577] Para pagarlo de bonete, esto es, de la limosna que para ello se recogiera entre la pobrería; echando, como dicen, un guante.

[578] Entre personas principales era cosa muy frecuente el jurar por la vida del cónyuge—así, verbigracia, la Duquesa en el Quijote (II, 31)—, y Vélez, donosamente, pone tal juramento en boca de este Duque de los Andrajos.

[579] En la pretina o cinto solían llevar la vara los alguaciles, para tener desembarazadas y libres entrambas manos. Lo mismo hacen los arrieros, como dice esta copla popular:

«Echemos la despedida,
la que echan los harrieros:
con la vara en la cintura,
«¡Harre, borrico platero!»

[580] Por iglesia, en una de sus acepciones, se entiende el refugio, favor e inmunidad que da a quien se vale de su sagrado. Dijeron, pues, pedir iglesia a alegar esa inmunidad, bien por estar acogido a lugar que tenía ese privilegio, o bien por haber sido sacado de él por fuerza. Pero como a todo criminal a quien detenía la justicia importaba mucho hacer entender que tenía ganado el derecho de asilo, por estar, o haber estado, acogido, era frecuente el llamarse Iglesia, es decir, el empeñarse en no responder otra palabra que Iglesia a cuanto le preguntaban. Quevedo, en una de sus jácaras:

«Tienen gran tirria conmigo
los confesores de historias;
mas sólo iglesia me llamo
pueden hacer que responda.»

Y Lope de Vega, en el acto III de El Alcalde mayor, donde Rosarda hace llamar a Dinardo, que está preso en la cárcel, y cuando le traen con grillos, dicen: