[213] Bien explica esto don Fernando de Loreña en su Entremés de los Relojes (Biblioteca Nacional, Ms. 17237):
«D.ª TORRE. Mira quién llama aquí, doña Escalera.
QUITERIA. ¿Quién es doña Escalera?
D.ª TORRE. Vna criada.
QUITERIA. ¿Con don?
D.ª TORRE. Sí, que autoriza una donada.»
Del uso y abuso de los dones traté largamente en mi estudio sobre El retrato de Cervantes (Madrid, 1917), págs. 30-53.
[214] Por el tusón de las damas (que también se llamaba damas, a secas, a las damas cortesanas) ha de entenderse la categoría de las que entre ellas eran de mayor calidad, a las cuales llamaban tusonas.
[215] Quererse volver al paño, frase que no registra el Diccionario, pero que oí muchas veces en Andalucía, se dice de las alhajas muy limpias y brillantes, legítimas o falsas, por alusión al paño en que las tenía envueltas el platero o quincallero cuando las vendió.
[216] Don extravagante, como clérigo extravagante, que se dice de aquel que vive sin incorporarse a la clerecía de ninguna diócesis.