La criatura que nace muy desarrollada está destinada a morir pronto.

Un niño se enferma de los ojos, cuando alguna persona le ha dirigido miradas de odio o con ánimo de dañarle. Esta enfermedad llaman miqui.

El párvulo que llora y grita el momento que se le bautiza, vivirá hasta la vejez; si se orina durante la ceremonia, es señal de que morirá antes del año, así como cuando no llora en ese acto. Si tiene los piesecitos siempre fríos, también denota que no vivirá muchos meses; igual resultado anuncia la costumbre de morder el pezón del pecho de su madre al lactar, o la de comer tierra.

Para que un niño viva hay que criarlo con camisa de mujer.

No debe comer frijoles la que hace lactar, porque se le secará la leche en los pechos.

La abundancia de liendres en la cabeza de un niño es señal de que será huérfano.

Si a la madre que se encuentra fuera de su casa, le sale leche de sus pechos, es porque su niño está llorando y la reclama.

Cuando una criatura se atora la madre debe darle tres palmadas en el pecho e inmediatamente cesa el accidente.

La criatura que se besa las extremidades de los pies tardará en andar.