Inútil seria entretenerme en probar que esta variedad depende de la posicion geográfica que acumula allí individuos de tantas naciones, cada una de las cuales introduce usos que se arraigan mas ó menos, segun el influjo que ellas tienen en el país, y así concluyo manifestando que, fuera de los bailes públicos y de grande espectáculo de los teatros europeos, que no puede haberlos porque el teatro está cerrado la mayor parte del año, y porque en la Isla no creo que haya quien quiera arruinarse contratando compañías que hacen quebrar á los mejores empresarios; en cuanto á bailes nada tenemos que envidiar á ningun pueblo del mundo.

ESCENA VI.
EL BAILE DE GARABATO.

Arreyánense á mi lao

Toiticos los que aquí estan,

Y jagamos una ruea,

Paque puean escuchal: