Sr. Benitez—Don Pio Aguirre no es empresario de transportes, con carretas; él solamente las utiliza.
Sr. Ministro—Perfectamente, cambio la forma de la frase; cambio el nombre del empresario y es lo mismo.
Terminado el informe que reasume toda su argumentacion, el Senador Benitez procede á una especie de diseccion anatómica del mensaje del P. E.
Tendió el cadáver en el anfiteatro. Abrió su cartera y hundió el escalpelo sin fijarse que el cadáver tenia aún vida suficiente para levantarse—y demostrar al habilísimo operador que habia errado el camino.
Tócame á mi el turno de empuñar el escalpelo aunque no con tanta habilidad como el señor Senador,—y si hago incisiones algo profundas es solo para demostrar que la enfermedad es crónica—y que al enfermo le esperan resultados funestos.
Nos decia el señor Senador que el Gobierno era propietario ó ejercia actos de propietario; fundado en las disposiciones del código civil y que todas las leyes de la Nacion y de la Provincia le amparaban en ese derecho.
Si efectivamente es cierto que el Gobierno hace actos de propietario al explotar los Ferro-carriles Provinciales, no es ménos cierto que ese derecho afecta los intereses generales y que está en pugna con los principios institucionales del Gobierno.
¿Qué es el derecho?
El derecho positivo, bien lo sabe el señor Benitez, es el que se deriva de la ley.
Pero es indiscutible que si la ley consagra la dictadura, la monarquia,—el dictador, el monarca, ejercerian el derecho, sin que de eso se diga que ese derecho está justificado ante los sanos principios que rigen la doctrina.