O el gobierno debe abonar estas sumas siguiendo el lento y moroso sistema burocrático, despues de lo cual paga diez veces mas, ó el gobierno debe declinar la responsabilidad de estas cosas como ha sucedido para los correos y telégrafos.
La adopcion de una medida como ésta seria altamente perjudicial é injusta, porque ni á los productores ni al comercio se les puede someter á las eventualidades de pérdidas ocasionadas por los empleados públicos, por su abandono y por su negligencia, mientras en otras empresas se procede de una manera muy distinta, proveyendo al arreglo inmediato de esas cuentas.
Excuso entrar al análisis de todos los inconvenientes que tiene la administracion de los ferro-carriles respecto á su contabilidad, que con tanta lucidez como claridad de exposicion nos ha manifestado el señor miembro informante de la Comision de Hacienda de esta Cámara.
Basta decir que no se conoce todavia cual es el verdadero capital del Ferro-carril, que no se conoce ni siquiera su movimiento diario, y que debiendo por la ley entregar al directorio cada 15 dias el movimiento y balance de los Ferro-carriles jamás se ha hecho hasta la fecha.
Y si tomamos cuales son los progresos efectivos que nos ha traido el Ferro-carril de la Provincia, estoy muy léjos de deciros que ellos responden á las verdaderas exigencias, á las necesidades crecientes del país.
Mientras el Estado ha construido en la Provincia de Buenos Aires, durante 32 años, 900 kilómetros de línea férrea, la accion particular ha hecho mas de tres mil dentro de la misma Provincia, y está en condiciones de hacer más de diez mil nuevos, por concesiones acordadas por la misma Legislatura.
Y esto que sucede entre nosotros no es una peculiaridad nuestra, esto sucede en todas partes del mundo; y está demostrado por la experiencia de los Estados Unidos, que tienen casi la mitad de los ferro-carriles del mundo, que sus rieles en una extension de mas de doscientos mil kilómetros han sido puestos por la accion y por el capital puramente particular y privado, sin intervencion del Estado.
El señor miembro de la Comision de Hacienda, en su luminoso informe nos puso de manifiesto la historia de los ferro-carriles en Francia y en Italia, haciéndonos estudios comparativos respecto de esta cuestion.
El señor Diputado Cibils, ha citado hace un momento á la Bélgica como un ejemplo del desarrollo del progreso de las vías férreas, en virtud de rejir en ese país la doctrina de la intervencion del Estado en la administracion de los ferro-carriles.