Cuando el derribo de la iglesia se perdieron los restos del gran pintor, siendo imposible encontrarlos, á pesar de cuantas diligencias se hicieron después.
Bartolomé Esteban Murillo nació en una casa de la calle Tiendas, y su partida de bautismo, que se conserva en San Pablo, dice así:
«En lunes primero día del mes de Enero de mil y seiscientos y dieciocho años, yo el licenciado Francisco Heredia, beneficiado y cura de esta Iglesia de la Magdalena de Sevilla, bauticé á Bartolomé, hijo de Gaspar Esteban y de su legítima mujer María Pérez. Fué su padrino Antonio Pérez, al cual amonesté el parentesco espiritual, y lo firmé. Fecha ut supra.—Licenciado Francisco Heredia.»
Terminaremos estos breves apuntes con el acta de su enterramiento, que, según la copia que tenemos á la vista, dice así:
«En cuatro de Abril de mil seiscientos ochenta y dos años se enterró en esta iglesia de Santa Cruz de Sevilla el cuerpo de Bartolomé Murillo, insigne maestro del arte de pintura, viudo que fué de doña Beatriz Cabrera y Sotomayor: otorgó su testamento por ante Juan Antonio Guerrero, escribano público de Sevilla, y dijo la misa de cuerpo presente el licenciado Francisco González de Porras.»
XLIX
UNA AVENTURA
«En vano, dueña, es callar ni hacerme señas que nó; he resuelto que sí yo, y os tengo de acompañar: y he de saber dónde vais, y si sois hermosa ó fea, quién sois, y cómo os llamáis, y aun cuanto imposible sea.»
ESPRONCEDA.
El suceso que nos mueve á tomar la pluma no es de aquellos que ocupan un lugar más ó menos importante en los anales de Sevilla; pero á pesar del silencio que sobre él guardan las historias, bien creemos hacer en sacarlo á luz, pues no nos merece duda su autenticidad.
Hé aquí el caso como lo hemos oído á personas respetables, que de igual modo lo oyeron referir á sus padres y abuelos.