Tocó de un hombre en la ardecida frente,

Y entre las ondas le mostró un camino.

Él tan sólo quería,

Cruzando las regiones de Occidente

Volver al sitio donde nace el día;

Al viento del azar tendió sus velas

Desde el confín del túrbido oceano,

Y la suerte llevó sus carabelas

Á chocar con el mundo americano.

De ese mundo, bellísimo fragmento