¡Y ni una sola represalia impía!

Ni una venganza profanó tu suelo!

¡Bendiciones y cantos, patria mía,

Perdiéronse en las bóvedas del cielo!

¡Extraño cuadro! que en el ancha tierra

Al vencer la opresión en lucha santa,

De entre el lago purpúreo de la guerra

La libertad sangrienta se levanta.

Dios debió sonreír viendo á su hechura

Hacer del paria hermano cariñoso,