Y del ángel tomar la investidura
Al realizar un acto tan hermoso.
Y bendecirte conmovido y tierno,
Porque sólo en tu suelo hospitalario,
Al dulce influjo de tu mundo externo
Se vió la Redención sin el Calvario.
Otro paso adelante; sin que vibres
El arma fratricida.
En el concierto de los pueblos libres
Se levanta tu voz; savia de vida