Y juventud circula por tus venas,

Cuando la noble España conmovida

Quebranta del colono las cadenas.

Ya no eres, patria, un átomo perdido

Que al ver su propia pequeñez se aterra,

Ni un jardín escondido

En un pliegue del manto de la tierra.

Eres el pueblo que su voz levanta

Si la justicia y la razón le abona,

Que las exequias del pasado canta