¡Ah! que le mire pronto destrozado
¡En mis trémulas manos, patria mía!
Y antes que el mal en tu recinto nazca
Y contemplarlo con espanto pueda....
¡Que disponga el Señor cuando le plazca
De este resto de vida que me queda!
Mas si Jehová le concedió al poeta,
Al cantar á su patria y su destino,
La doble vista del veraz profeta;
Si ha de unirse mi nombre con tu historia